El Método

Filosofía Montessori


La Filosofía Montessori crea un entorno científicamente preparado que permite el desarrollo de las habilidades cognitivas coma sociales y Morales de cada niño.

En un ambiente Montessori no existe premios ni castigos, se deja los niños libres para trabajar a su propio ritmo e intereses en materiales que le permite al niño ejercer su inteligencia y creatividad como desarrollando así una personalidad democrática abierta al mundo.

Los materiales permiten la autocorrección del error Cómo promueve la concentración, la autodisciplina y el respeto por los demás.

El Guía Montessori, quién es el adulto preparado ayuda a los niños en su proceso de crecimiento al presentar el uso correcto de los materiales.

Para María Montessori, la educación debe tomar la forma no tanto como la enseñanza tradicional, sino como ayuda para la vida y el apoyo al niño en su trabajo de autoconstrucción psíquica.

Biografía de María Montessori



María Montessori nació en Chiaraville, Italia el 31 de Agosto de 1870. Sus padres fueron Alessandro y Renilde Montessori. La familia se mudó a Roma cuando María tenía 5 años. Ahí María fue expuesta al arte y a la cultura de la ciudad

Aunque era una niña inteligente a María no le gustaba la escuela. Los niños se sentaban en hileras de bancas duras. Había pocos libros o materiales de aprendizaje que pudiera usar con las manos. Las lecciones consistían en escuchar la clase, memorizarla y recitarla nuevamente al profesor, o el profesor líder de la clase haciendo a sus alumnos repetir una y otra vez ejercicios de memorización. Cuando ellos estudiaban una hoja, estudiaban la descripción de la hoja sin ninguna ilustración u hoja real. Las preguntas eran consideradas como una interrupción en clase y por supuesto no había ningún tipo de discusión, entendida como el intercambio de ideas y debates.

En la infancia de María una de las pocas carreras aceptables era la enseñanza, además del rol de esposa y madre. María se negaba absolutamente a desempeñar ese trabajo ya que consideraba a los mismos maestros seres aburridos.

El amor a las matemáticas la decidió a estudiar ingeniería. Esto le causó graves problemas en casa ya que no era aceptable en esa época que una mujer estudiara eso. Era como una regla que terminado el nivel elemental las chicas no estudiaran matemáticas y ciencia como los chicos (en la escuela técnica). De hecho estaban separadas las chicas en la escuela clásica donde se enseñaban lenguas, literatura, cocina y bordado. Mientras que Alessandro el padre, estaba en contra de que María asistiera a la escuela técnica, la madre era su aliada. Gracias a esto y al hecho de que a finales de 1800 dio inicio el movimiento por los derechos de las mujeres, María consiguió el permiso de su padre para estudiar ingeniería.

En 1883, casi a los 13 años de edad, María empezó a asistir a la secundaría de niños. Su padre, Alessandro había tenido que buscar en varias escuelas ya que las autoridades consideraban que no era adecuado que María asistiera a clases. Finalmente María y otra chica fueron aceptadas; sin embargo no se les permitía hablar con los chicos y se les llevaba aparte durante el recreo.

Más adelante este incidente la llevó a despertar su interés en la condición humana

“Mientras caminaba por el Parque Pincio de Roma, María pasó por donde estaba una mujer andrajosa pidiendo limosna. El niño de la mujer sentado en el frío piso jugaba con un pedacito de papel rojo. El pequeño niño absorto y feliz con eso tan simple, impresionó a María…

María decidió que estudiaría medicina. Esta decisión, inaceptable para la época, la llevó a romper temporalmente, relaciones afectivas con su padre. Años más Alessandro y María fueron capaces de arreglar sus diferencias. Sin embargo de no haber sido por su gran determinación y carácter, María no habría podido haber asistido a la escuela de medicina, aún con el apoyo incondicional de su madre.

Cuando María se entrevistó con el director de la Facultad de Medicina de la Universidad de Roma, el Dr. Guido Baccelli, éste le dijo que no la ayudaría y que una escuela de medicina jamás admitiría a una mujer. Antes de irse María estrechó la mano del doctor, le dio las gracias y le dijo que de cualquier modo ella estaba decidida a ser doctora en medicina.

El hecho de no poder entrar a la escuela de medicina no desanimó a María. Ella asistió a clases pre-médicas (matemáticas, botánica, química y zoología) en la Universidad de Roma y 2 años después, en 1892 recibió el Diploma di Licenza (preparatoria). Su promedio le permitió el pase

automático a la escuela de medicina; sin embargo ella no sólo tuvo que pasar los exámenes, sino que tuvo que escribir cartas pidiendo que intercedieran por ella ayuda ante los profesores. Nadie, en realidad, supo cómo ingresó finalmente a la escuela.

María fue rechazada desde el principio tanto por sus compañeros de clase como por sus profesores. Cualquier pregunta o comentario era motivo de burla u hostilidad, además de que se le excluía de las discusiones en clase y ni siquiera se le respetaba su asiento en el salón.

Un único hecho estuvo a punto de hacerla renunciar: su primera clase nocturna de anatomía que debía tomar sola pues en aquel entonces era totalmente inapropiado para una muchacha y un muchacho estar frente a un cuerpo desnudo en la misma habitación. Al salir el sol, María estaba animada nuevamente.

En el curso de su carrera María descubrió que no le gustaba la anatomía pero si la pediatría, que estudió los 2 últimos años en la escuela de medicina e hizo prácticas en un hospital de niños en Roma. Así Mismo, la Montessori descubrió un especial interés por la psiquiatría lo cual la llevó a hacer investigación en la clínica psiquiátrica de la Universidad.

El 10 de Julio de 1896 a los 25 años María Montessori se graduó en la escuela de medicina llegando a ser la primera doctora en medicina de Italia, La Dottoresa. Su padre y sus compañeros la ovacionaron de pie cuando terminó su discurso en su graduación.

Después de graduarse María abrió su práctica privada, especializada en atención a mujeres y niños. Sus profesores de la escuela de medicina le enviaban pacientes por su especial habilidad como cirujano y trato compasivo. De manera simultánea, María afianzaba su posición como asistente en dos hospitales y como investigadora en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Roma.

En 1897 María era ya doctor asistente en la clínica psiquiátrica de la Universidad de Roma. Fue en esta posición en la que María conociera las condiciones en las que se encontraban los niños retardados, emocionalmente perturbados y “con problemas de conducta”.

“No se daba a los niños lecciones o juguetes. Eran mantenidos en habitaciones desnudas con nada para jugar, con nada que hacer. Comer… dormir… nada más. Sus vidas sin emoción, completamente vacías. Los niños mentalmente retardados eran cancelados como cosas sin importancia, sin valor para tomarse la molestia de cuidarlos”

María, en lugar de interpretar su conducta empezó a preguntarse sobre el origen de ella. Estudió la obra de Seguin quien se había especializado en educar a estos niños y quien junto con su colega Itard creían que estos niños necesitaban educación especial más que tratamiento médico.

María leyó también los escritos de Friedrich Froebel quien había fundado escuelas para niños hasta los 7 años y llegó a la conclusión de que todas estas ideas podrían llegar más lejos en el desarrollo para la educación de los niños retardados aplicándose más en las escuelas que en los asilos.

Mientras trabajaba en la clínica psiquiátrica de la universidad, ponía en marcha su propia clínica, María estudiaba la educación de los niños pequeños, llegando a tener un plan de escuela para niños especiales. Fue entonces que escribió artículos para periódicos y revistas especializadas que se leyeron en toda Italia.

En 1898 escribe Miserias Sociales y Nuevos Descubrimientos Científicos en el periódico Roma. Viaja por Europa dando conferencias acerca de sus ideas sobre una educación especial para los niños mentalmente discapacitados inspiradas en los trabajos de Seguin para desarrollar en los niños habilidades específicas

Por invitación del Ministro de Educación Pública Guido Baccelli, el doctor que le había negado la entrada a la escuela de medicina, imparte clases en el Colegio Romano.

Mientras María Montessori trabajaba en la clínica psiquiátrica de la universidad de Roma, se enamoró del Dr.Guiseppe Montesano. En 1898 nació el único hijo de María; Mario Montessori. Quien debido a los prejuicios de la época, vivió en el campo con unos familiares de María y ésta lo visitaba frecuentemente. Guiseppe y María nunca se casaron, y a pesar de sus promesas, él se casó con otra persona en 1901.

Tanto la relación de María, como el nacimiento de Mario se mantuvieron en secreto; al niño se le dijo que María era su tía. Cuando Mario cumplió 15 años, su abuela murió y él le pidió a María que se lo llevara a vivir con ella. Desde entonces Mario y María fueron inseparables aunque ella siempre se refirió a él como su sobrino. No fue sino hasta su testamento en que ella lo reconoció como su hijo.

En 1899, cuando a María se le ofreció el puesto de co-directora de una nueva escuela que entrenaría maestros para trabajar con niños que tuvieran problemas emocionales y mentales pudo aplicar sus ideas acerca de la educación de estos niños. La escuela abrió en la primavera de 1900 en donde los maestros entrenados trabajarían con 22 niños.

María estaba con los niños todo el día, enseñando, observando y experimentando. Por las noches hacía notas del día y diseñaba materiales de enseñanza que ella misma hacía. “Después de un tiempo la clase de María estaba llena de cosas que agarrar, cuentas que ensartar, lazos que amarrar. Había objetos de diferentes tamaños, colores y texturas para encajar y para clasificar. Había objetos para sentirlos, olerlos y escucharlos”

En un año y sin haberles enseñado algunos de los niños discapacitados aprendieron a leer lo suficiente como para pasar el examen de lectura y escritura de una escuela normal. Irónicamente esto preocupó a María. Si estos niños podían alcanzar el nivel de habilidad de los niños normales, ¿Por qué los normales no lo estaban haciendo mejor? ¿Qué pasaría si se usara el mismo método con niños normales? En 1901 María se puso a estudiar todo acerca de cómo aprenden los niños normales.

María tenía 30 años, era una autoridad respetada en la enseñanza de los niños con necesidades especiales cuando decidió ser estudiante nuevamente. Regresó a la universidad de Roma y estudió cursos de filosofía, psicología, antropología, higiene y métodos de enseñanza; estudió los trabajos de otros expertos en el campo de la educación especial, y como parte de su entrenamiento como maestra visitó y observó las clases en escuelas primarias.

María quedó horrorizada al constatar que las escuelas seguían los métodos que ella había aborrecido de niña. Largas filas de bancas con niños sin interactuar, sin preguntar a riesgo de ser regañados, repitiendo, quietos en el mismo lugar, sin oportunidad de encontrar algo por ellos mismos. Los niños aburridos, sin estímulo y tratados sin respeto.

Para 1904, María llega a la conclusión de que a los niños no hay que forzarlos a aprender, ellos lo quieren hacer. Así, empieza a aplicar, el método de enseñanza utilizado con niños discapacitados, a niños normales. María empezó una campaña de reforma en las escuelas en Italia. En enero de 1906, cuando los dueños de un nuevo proyecto de vivienda le ofrecieron un espacio vacío y un puesto como institutriz, María Montessori vislumbró su primera oportunidad para aplicar su método con niños normales. María tendría que supervisar niños en edad preescolar mientras sus madres trabajaban.

La idea provino de las autoridades de San Lorenzo, en Roma. Los niños estaban prácticamente abandonados en las calles y había muchos destrozos y malestar. Este barrio paupérrimo fue en donde María tuvo su primera Casa de los Niños.

Debido a que ella seguía atendiendo su clínica, enseñando y dando conferencias, contrató a Cándida Nuticceli quien le ayudaría con los chicos.

María diseñaba y ordenaba constantemente material, lo modificaba, lo adaptaba a las necesidades de los niños e instaba a Cándida a dejar a los niños solos con los materiales sin alguna intervención para poder observarlos mejor. María no interpretaba los resultados sino que los tomaba como una lección que había que aprender.

La Dra. Montessori diseñó el mobiliario para que los niños alcanzaran las cosas, lo hizo ligero para que pudieran levantarlo y tener más control sobre su entorno. Para hacer más agradable el ambiente trajo peceras, cortinas, macetas con hermosas plantas. Cada niño participaba en la limpieza y el orden del lugar lo cual le daba una sensación de orgullo y sentido de pertenencia a una comunidad.

Recordando su experiencia previa, en la que algunos niños discapacitados habían aprendido a leer y a escribir espontáneamente, decidió diseñar letras hechas con lijas sobre una cartulina lisa. Observó que los niños llegaban hasta la letra y con su dedito seguían la forma de la letra con su dedo en el aire, en las paredes, en el piso. Después empezaban a escribir palabras. Esto María lo llamó explosión de la escritura..

En 1907, se abre una segunda Casa de los Niños en San Lorenzo.

Más tarde, un grupo de padres de familia interesados piden a María que establezca una Casa de los Niños para sus hijos. Para el otoño de 1908 había 4 escuelas, 2 en San Lorenzo, una en Roma y otra en Milán. Para cada una de ellas, María entrenó a una mujer que no tuviera entrenamiento como maestra, para hacerse cargo de la escuela a la manera Montessori.

En esta época María pertenecía a un grupo de amigos que se reunía a conversar e intercambiar ideas. Una de las visitas frecuentes era la de la Reina Margherita, quien después del temblor del año1908 que dejara 60 huérfanos en Messina, ayudó a las monjas de un convento franciscano a poner una escuela Montessori.

Anna Maccheroni se convirtió en su mejor amiga y asistente. María aún vivía en casa de sus padres (perjuicios de la época), y en las tardes se reunía con este grupo.

En 1909 María impartió el primer curso para entrenar maestras en la villa que pertenecía al Barón Leopoldo Franchetti y su esposa. Aproximadamente 100 estudiantes asistieron. Los Franchetti convencieron a María de escribir un libro acerca de su método y es así como surgió El Método Montessori, en el cual explica sus observaciones durante el período en San Lorenzo.

En 1910 la etapa de San Lorenzo terminó pues Edoardo Tálamo, director de la Asociación, le pidió que se fuera. En este momento, a la edad de 40 años, María decidió darse de baja como doctor en medicina y dedicarse de lleno a la educación de los pequeños, al desarrollo del método a la formación de maestros que pudieran dirigir las escuelas Montessori adecuadamente y al diseño de material para niños mayores.

En 1911 Alexander Graham Bell consideró la introducción del sistema Montessori en Estados Unidos como algo de máxima importancia y antes de finalizar ese año se abrió una escuela en New York con una maestra entrenada en Italia por María. También en este año Italia y Suiza adaptaron el sistema Montessori en todas las escuelas públicas.

En 1913 se abrió el primer curso internacional para maestros con 87 estudiantes, 65 de los cuales venían de Estados Unidos. En este año, María Montessori visita los Estados Unidos.

En 1915 las autoridades educativas de España le ofrecieron a María facilidades para tener un Instituto Montessori en Barcelona donde podría entrenar maestros y hacer investigación. El lugar era un lugar espacioso, con hermosos jardines. Es aquí donde María Montessori tuvo la oportunidad de desarrollar métodos educativos y material para niños mayores.

María Montessori, invitada por la National Educational Association pudo exhibir su trabajo en la Exposición Internacional de San Francisco al montar un salón Montessori con paredes de cristal

para poder ser observado. Esta exposición duró 4 meses y María Montessori se hizo acreedora a 2 medallas de oro por su trabajo.

En 1916 la Montessori Educational Association se disolvió debido a luchas internas y problemas logísticos creados por la negativa de María de dejar a alguien más que no fuera ella con la responsabilidad de entrenar maestros. María era celosa de su método y no quería que fuera cambiado o diluido. El movimiento Montessori en Estados Unidos se fue apagando, mientras en otros países florecía. La última vez que María fue a Estados Unidos fue en 1917, a la boda de su hijo con una norteamericana, Helen Christie.

María Montessori fue a Inglaterra donde la London Montessori Society tenía problemas debido a que había miembros que deseaban agregar sus propias ideas al método Montessori. María sin discutir renunció a la asociación y a la presidencia.

En 1920 el gobierno español le quitó el financiamiento a María por no estar envuelta en sus políticas. Sin embargo, Barcelona le dejo su hogar a ella y a su familia.

En 1922 Mussolini “tomó” Italia e hizo a María jefe inspector de las escuelas y le otorgó un fondo del gobierno para las escuelas Montessori y para las escuelas de entrenamiento. Sin embargo cuando Mussolini insistió en que los niños portaran uniforme y fueran miembros de su organización fascista, María y los maestros se negaron y en un solo día todas las escuelas Montessori se cerraron. María regresó a España.

En 1929 María fundó la Asociación Montessori Internationale (AMI) con sede en Berlín. En 1935 la sede fue cambiada a Ámsterdam, Holanda donde se encuentra todavía.

Dos años después de su retorno a España el país fue tomado por el General Francisco Franco y María tuvo que regresar a Holanda donde fundó un nuevo instituto en Laren, a las afueras de Amsterdam.

En 1939, sólo un año antes de la invasión de Holanda por los alemanes, María aceptó una invitación a la India. Mahatma Gandhi había visitado La Casa dei Bambini en Roma, y quería que María estableciera un centro de entrenamiento para maestros y asesorara a los educadores en la India que habían abierto escuelas Montessori. Así que a la edad de 69 años María y Mario volaron hacia allá.

Una vez más las cuestiones políticas perturbaron la vida y labor de María Montessori. La India era una colonia Británica y en junio de 1940, cuando Italia entró a la guerra en el lado opuesto de Bretaña, el gobierno colonial Británico de la India los consideró enemigos. María y Mario fueron confinados en una cárcel. Después el gobierno británico accedió a dejar a María viajar por la India pero no dejaron salir a Mario hasta diciembre, cumpleaños de su madre. El virrey de la India le envió un telegrama dándole la buena noticia.

A pesar de todo, María encontró en la India unos años maravillosos, un lugar en el que la sabiduría de los ancianos es respetada, y donde las ideas de la paz interior son realmente abrazadas por la gente de la fe Hindú. María vivió allí inmersa en la cultura, viajó cientos de kilómetros por todo el país dando conferencias. Además conoció el Premio Nobel hindú Rabindranath Tagore, quien había establecido varias escuelas Montessori en la India.

Mientras María y Mario estaban en la India, Ada Pierson y su familia cuidaban los asuntos Montessori en Holanda y los hijos de Mario vivían con ellos.

En 1946 María y Mario regresaron a Ámsterdam y en julio de 1947 Ada y Mario se casaron.

En agosto de 1947, a la edad de 77 años María y Mario retornaron a la India. En octubre fueron alcanzados por Ada y la hija de Mario, Renilde. El grupo pasó los siguientes 2 años recorriendo el país de Madrás a Bombay, de Bombay a Gwailor, de Gwailor a Ceilán y a Pakistán, abriendo escuelas y centros de entrenamiento.

En 1949 se llevó a cabo el octavo Congreso Montessori Internacional con una audiencia de 500 miembros, quienes estaban comprometidos con la educación en todo el mundo. María pensaba que toda esa gente con diferente cultura y forma de pensar estaba trabajando cooperativamente. Si esto era posible, era posible también la paz en el mundo.

En 1950 Maria Montessori es ovacionada una y otra vez en la UNESCO que era atendida por delegados de todo el mundo. Fue presentada como un símbolo de las grandes esperanzas en la educación y la paz del mundo.

María pasó los últimos años de su vida viajando por el mundo, dando conferencias, entrenando maestros y ayudando a maestros a establecer sus escuelas. En 1949, 1950 y 1951 María fue nominada para el premio Nobel de la Paz. En 1951 estuvo en Australia dando el que sería el último curso de entrenamiento. En 1952 María planeaba ir a África pero su estado de salud se lo impidió.

El 6 de mayo de 1952, el corazón de María Montessori dejó de latir. Tenía 82 años de edad. La doctora Maria Montessori fue enterrada en Holanda en cumplimiento de su deseo que como ciudadana del mundo tuvo, ser enterrada en el lugar que muriera.